Pago mínimo de la tarjeta de crédito: lo que tenés que saber

"Este mes pago solo el mínimo y el próximo me pongo al día".

Esta es una frase que casi todas nos dijimos alguna vez. Y la respuesta corta es que no conviene: esa decisión, repetida algunos meses, puede duplicar tu deuda sin que te des cuenta.

Hoy te muestro con números reales cómo una deuda de, por ejemplo, $600.000 puede pasar el millón y medio en seis meses pagando siempre el mínimo. Y, sobre todo, qué se puede hacer cuando ya estás adentro.

🤔 ¿Qué es el pago mínimo y por qué parece una solución?

Para entenderlo hay que conocer una palabra: revolving.

Viene del inglés revolve, que significa girar, y describe un tipo de crédito rotativo: tenés un límite disponible que se va renovando a medida que vas pagando. Podés pagar en cuotas y abonás un interés por eso.

El revolving también contempla que no pagues el saldo total cada mes. Podés hacer un pago mínimo, y el resto pasa al mes siguiente con intereses. Si eso se repite mes a mes, el saldo pendiente queda "revolviendo": los intereses que generás un mes generan a su vez más intereses el mes siguiente.

Por qué cuesta tanto salir: la economía del comportamiento tiene un nombre para esto, el sesgo del presente, que explica por qué nuestro cerebro prioriza el alivio inmediato ("hoy pago menos") aunque eso cueste bastante más mañana. Richard Thaler lo desarrolla en su libro Misbehaving.

Acá no hay un problema de responsabilidad personal. Hay un diseño que aprovecha muy bien cómo funciona nuestra cabeza.

📊 ¿Conviene pagar el mínimo? Mirá qué pasa mes a mes

Primero, algo importante: el pago mínimo cambia bastante según el país. En Estados Unidos suele ser de 1% a 3% del saldo. En México, de 1% a 1,5%. En Argentina, en cambio, es mucho más alto: 20% a 25% del resumen.

Y cuidado con esto, porque que sea más alto no significa que sea más seguro. Significa que el esfuerzo mensual es más grande, pero si seguís usando la tarjeta igual se puede ir de las manos.

Veamos el caso. Todos los meses consumís $600.000, el banco te pide un pago mínimo del 25%, y el saldo que financiás tiene un costo mensual total de 6,80% entre intereses e impuestos (un Costo Financiero Total, CFT, con Tasa Efectiva Anual del 119,83%).

Mes 1. Consumís $600.000 y pagás el mínimo: $150.000. Te quedan $450.000 financiados, que con intereses pasan a $480.600. Todavía decís: "bueno, se puede".

Mes 3. Volviste a consumir $600.000 cada mes. El nuevo saldo llega a $1.465.560. El mínimo ya es $366.390 y el total pendiente con intereses queda en $1.173.914. En tres meses tu deuda pasó el millón, pagando siempre el mínimo.

Mes 6. El saldo trepa a $2.218.745, el mínimo es $554.686 y el total pendiente con intereses queda en $1.777.214. Con un límite de $2.000.000, prácticamente no te queda margen para operar.

Qué pasó: tres cosas juntas. El mínimo es un porcentaje del resumen, y como el resumen se agranda, el mínimo se vuelve cada vez más pesado en pesos. Cada mes pagás una parte, pero después volvés a cargar $600.000, lo que impide que la deuda baje. Y el saldo financiado paga intereses más impuestos, así que se reproduce solo.

El resultado: pagaste, sí. Pero el mínimo compra tiempo y no resuelve el problema mientras el consumo siga igual.

Esto le pasa a personas de cualquier nivel de ingresos y de cualquier nivel educativo. En Argentina, más de seis millones de personas tienen deudas activas, y el promedio por persona supera los $5.600.000, según el informe 2025 del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

💡 Cómo salir del círculo

Salir de las deudas lleva tiempo, y muchas veces sabemos qué habría que hacer y eso por sí solo no alcanza.

A mí me pasó durante años: armaba un plan, lo ejecutaba, y a los seis meses estaba endeudada otra vez en el mismo lugar. Esa experiencia me hizo entender que además de la información hay comportamientos y conductas que también cambian en el proceso, y que eso no sucede de un mes para el otro.

Así que lo primero: paciencia con el proceso. Se puede salir.

Para cortar el revolving, la salida real es pagar el total. Y hay varios caminos posibles para llegar ahí:

Reemplazar la deuda por una más barata. Un préstamo personal con una tasa de interés menor a la de la tarjeta, o dinero prestado por un familiar que te cobre menos que el banco. Seguís teniendo deuda, pero a un costo más bajo.

Llamar al banco. Si no podés pagar, contalo y pedí una refinanciación. Muchas veces el banco ofrece una quita de intereses por el pago total, o un plan con cuotas más accesibles extendiendo el plazo.

Auditar el resumen. Separá los consumos en tres grupos: los de un pago, los que están en cuotas y los débitos automáticos. Es el ejercicio que más rápido te muestra en qué se va tu dinero, y cuánto de tu próximo resumen ya está comprometido antes de que llegue.

Antes de seguir, te dejo algo gratis: tenemos un curso llamado "Cómo salir de las deudas" con un plan real para esa situación. Si estás en ese momento, empezá por ahí.

💬 En resumen...

El pago mínimo está diseñado para parecer un alivio, y en la práctica te compra tiempo mientras la deuda crece por dentro. Conocer el mecanismo del revolving, mirar tu resumen de frente y elegir una salida concreta es lo que empieza a cambiar el resultado. Y sí: se puede salir.

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